APRENDE
EXPERIENCIAS Y ANÉCDOTAS
Seguramente, en más de una ocasión has compartido con tus amigos o familiares las cosas que te ocurren a lo largo del día. Y es probable que también sepas dar viveza a tus palabras para que tus relatos resulten más interesantes.
Al principio no estaba muy segura de mí misma, pero a medida que avanzaba, me sentía más confiada… Y cuando terminé el trabajo, me dije:
¡Por fin! ¡Estupendo! ¡Genial!
¡Bravo! A mí también me pasa a veces. Y… ¡puf!
¡Al fin! ¡Bravo! ¡Buf! Estas son interjecciones que ayudan a dar vivacidad y expresividad a nuestros relatos orales.
Algunos consejos: Cuando expliques una experiencia personal:
- Utiliza palabras que expresen orden temporal: primero, después, más tarde, de repente...
- Describe cómo era el ambiente: estaba lleno de gente, hacía mucho frío, oímos un ruido muy fuerte...
- Explica cómo te sentías: me puse muy nervioso, no me lo esperaba, me sorprendí mucho...
- Da la entonación adecuada y añade algún comentario que resulte ameno: y de repente, oí ¡toc, toc!
Algunas interjecciones y su uso:
- ¡Hola! – saludar
- ¡Adiós! ¡Abur! – despedirse
- ¡Ojalá! – expresar deseo
- ¡Ea! – animar
- ¡Uf! – expresar cansancio o sofoco
- ¡Bah! – expresar indiferencia
- ¡Bien! – animar, aplaudir
- ¡Oh! – indicar asombro, alegría, pero también pena.

